El sector energético se encuentra en un punto de inflexión. Gobiernos, empresas e inversores impulsan la transición hacia fuentes bajas en carbono, como parte de los compromisos para reducir emisiones y combatir el cambio climático.
Los flujos de capital hacia proyectos de energía solar, eólica, hidrógeno, almacenamiento y eficiencia energética siguen creciendo a nivel mundial.
Pese al auge de las energías limpias, el petróleo y el gas seguirán siendo esenciales en el mix energético global durante al menos las próximas dos décadas, especialmente en sectores difíciles de descarbonizar.
Este contenido tiene fines informativos y educativos únicamente y no debe interpretarse como asesoramiento financiero. Las inversiones en mercados financieros conllevan un alto nivel de riesgo, pudiendo resultar en la pérdida total del capital invertido. Realice su propia investigación exhaustiva antes de tomar cualquier decisión de inversión.