Los ETFs de oro (fondos cotizados) son instrumentos financieros que buscan replicar el comportamiento del precio del oro. Permiten a los inversores exponerse a este metal precioso sin necesidad de comprar lingotes ni preocuparse por su almacenamiento o seguridad. Al cotizar en bolsa, funcionan igual que una acción: se pueden comprar y vender en cualquier momento durante la sesión de mercado.
Aunque coloquialmente se habla de “ETFs de oro”, en la práctica la mayoría de productos disponibles son ETCs (Exchange Traded Commodities).
En el caso del oro, muchos ETCs están respaldados físicamente por lingotes, aunque también pueden usar derivados. Normalmente, el propio nombre indica si es “physical” o no.
Respaldados por lingotes almacenados en cámaras de seguridad. Replican de forma directa el precio del oro.
Invierten en acciones de compañías mineras. Su rendimiento depende tanto del precio del oro como de la gestión y costes de las empresas.
Se basan en contratos de futuros. Ofrecen exposición más especulativa, con mayores riesgos por volatilidad y vencimientos.
Este contenido tiene fines informativos y educativos únicamente y no debe interpretarse como asesoramiento financiero. Las inversiones en mercados financieros conllevan un alto nivel de riesgo, pudiendo resultar en la pérdida total del capital invertido. Realice su propia investigación exhaustiva antes de tomar cualquier decisión de inversión.