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Noticias Polymarket bajo presión: Países Bajos prohíbe la plataforma y amenaza con multas millonarias

Polymarket bajo presión: Países Bajos prohíbe la plataforma y amenaza con multas millonarias​


La plataforma de mercados de predicción Polymarket enfrenta una nueva y significativa barrera regulatoria en Europa. La autoridad de juegos de azar de los Países Bajos, la Kansspelautoriteit (Ksa), ha emitido una orden formal para que la plataforma cese sus operaciones en el país, amenazando con multas acumulativas que podrían alcanzar los 840,000 euros.

Esta decisión no es un hecho aislado, sino la última de una serie de medidas restrictivas adoptadas por varios países europeos, lo que plantea serias dudas sobre el futuro de los mercados de predicción basados en criptomonedas en la región.

La orden holandesa: una multa por semana de incumplimiento​


El pasado viernes, la Ksa hizo pública una orden de ejecución contra Adventure One QSS Inc., la empresa operadora de Polymarket. El fundamento es claro: la plataforma está ofreciendo servicios de juegos de azar sin poseer la licencia holandesa obligatoria.

Las consecuencias del incumplimiento son económicamente severas:
  • Una multa inicial de 420,000 euros por cada semana que Polymarket continúe permitiendo el acceso a usuarios con IP holandesa.
  • Esta sanción podría duplicarse hasta un máximo de 840,000 euros.
  • El regulador advirtió que, posteriormente, podrían imponerse sanciones adicionales basadas en los ingresos potenciales de la empresa.

En su comunicado, la Ksa fue contundente: "Después del contacto con la empresa sobre las actividades ilegales en el mercado holandés, no ha habido ningún cambio visible y la oferta sigue estando disponible. Por eso, la Autoridad de Juegos de Azar impone ahora esta orden con multa acumulativa".

La raíz del problema: apuestas en eventos políticos​


Un elemento que ha intensificado la preocupación regulatoria es la actividad de apuestas en procesos electorales. La Ksa señaló específicamente la cobertura que Polymarket tuvo en las noticias holandesas por permitir mercados de predicción sobre sus elecciones.

Para los reguladores, esto trasciende el ámbito del juego: "Apostar en elecciones está completamente prohibido, incluso para los operadores con licencia", subrayaron. La preocupación subyacente es que este tipo de mercados puedan crear riesgos para la integridad de los procesos democráticos, incluyendo la posibilidad de influir en ellos.

Esta postura no es nueva en Europa. La decisión holandesa llega poco después de que Portugal bloqueara el acceso a Polymarket en todo su territorio, tras detectar volúmenes significativos de apuestas en los resultados de sus últimas elecciones presidenciales.

Un caso que generó titulares fue el de un trader que, según reportes en redes sociales, apostó 910 dólares y ganó 44,000 en un mercado sobre esas elecciones portuguesas.

Europa se cierra: un patrón regulatorio claro​


Los Países Bajos y Portugal no son excepciones. Se está consolidando un patrón restrictivo en la Unión Europea respecto a Polymarket y plataformas similares:

  • Italia, Bélgica y Rumanía: Han procedido a bloquear el acceso a la plataforma desde sus territorios.
  • Francia: Ha restringido severamente la funcionalidad de apuestas.
  • Hungría: Ha emitido una prohibición formal, citando también la operación de juegos de azar ilegales.

Estas acciones reflejan un consenso emergente entre las autoridades europeas: los mercados de predicción, cuando operan sin una licencia de juego específica, son clasificados como servicios de apuestas. La Ksa holandesa lo dejó claro: bajo la ley local, califican como juegos de azar "sin importar cómo los clasifique la plataforma".

El debate fundamental: ¿Infraestructura financiera o juego de azar?​


Este es el núcleo del conflicto entre Polymarket y los reguladores. La postura de la plataforma, defendida persistentemente por su fundador, Shayne Coplan, es radicalmente diferente.

Coplan argumenta que los mercados de predicción son una forma de infraestructura financiera, comparable a los mercados de derivados. Su función, desde este punto de vista, no es el entretenimiento o el juego, sino la agregación de información y conocimiento disperso para generar pronósticos más precisos sobre eventos del mundo real. Serían, en esencia, herramientas para la toma de decisiones informadas.

Los reguladores europeos, con contadas excepciones, rechazan esta visión. Para ellos, la mecánica de apostar dinero sobre el resultado de un evento futuro incierto encaja perfectamente en la definición legal de juego de azar, especialmente cuando ese evento (como una elección) es de naturaleza pública y no un riesgo comercial privado.

La postura regulatoria también señala diferencias prácticas clave con el juego regulado: falta de impuestos estatales, normas de protección al jugador (como prohibición de marketing a menores) y protocolos de integridad e información a las fuerzas del orden.

Implicaciones y futuro incierto​


La escalada holandesa, con amenazas de multas directas y cuantiosas, marca un punto de inflexión. Ya no se trata solo de bloqueos técnicos (geo-restricciones), sino de una presión legal y financiera directa sobre la empresa operadora.

Para los usuarios europeos, el panorama es cada vez más complicado. El acceso a este tipo de plataformas se reduce, y operar a través de VPNs para eludir los bloqueos conlleva sus propios riesgos legales y de violación de los términos de servicio.

Para el ecosistema de las criptomonedas y los mercados de predicción descentralizados, este cerco regulatorio plantea preguntas cruciales sobre su modelo de negocio y su capacidad para operar globalmente. ¿Pueden estas plataformas obtener licencias de juego en múltiples jurisdicciones? ¿Están dispuestas a someterse a la estricta regulación que ello implica (KYC, límites de apuesta, pagos de impuestos)?

Por ahora, Europa se consolida como una de las regiones más hostiles hacia los mercados de predicción no regulados. La batalla entre la visión de estos como "infraestructura financiera de la información" y su clasificación como "juego de azar ilegal" está lejos de terminar, pero los reguladores están ganando terreno, golpe a golpe, país a país.

La reacción de Polymarket y su capacidad para navegar este complejo panorama regulatorio serán determinantes para el futuro no solo de la plataforma, sino de toda una industria incipiente que se encuentra en la encrucijada entre la innovación tecnológica y el marco legal tradicional.
 
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