La batalla por los mercados de predicción llega a Washington
El panorama de los mercados de predicción en Estados Unidos está en un punto de inflexión. Dos plataformas, Kalshi y Polymarket, se han convertido en los protagonistas de un intenso debate regulatorio mientras el Congreso evalúa imponer restricciones a esta industria emergente.
La preocupación central de los legisladores gira en torno a la posibilidad de que estos mercados sean utilizados para realizar apuestas con información privilegiada sobre eventos sensibles como guerras, elecciones o decisiones de gobierno. Esta inquietud ha desencadenado una oleada de proyectos de ley y una guerra de posicionamiento público entre las empresas del sector.
Dos modelos, una disputa por la legitimidad
Kalshi, con sede en Nueva York y regulada por la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC), ha lanzado una agresiva campaña publicitaria en Washington. Sus anuncios, desplegados en vallas publicitarias y marquesinas de autobús, buscan marcar una clara distancia frente a su principal competidor.
Los mensajes son directos: “Prohibimos el uso de información privilegiada”, “No hacemos mercados sobre la muerte”, “No somos la casa” y “Operamos bajo la ley de EE. UU.”. Elisabeth Diana, jefa de comunicaciones de Kalshi, explica que existe “mucha confusión” entre ambas plataformas y que buscan asegurar que los responsables políticos comprendan las diferencias fundamentales.
Polymarket, aunque también tiene base en Nueva York, opera principalmente a través de una entidad con licencia en Panamá para su negocio internacional. Su plataforma limitada en Estados Unidos sí está bajo supervisión de la CFTC, pero su operación global escapa a la jurisdicción de reguladores estadounidenses.
Esta diferencia regulatoria se ha convertido en el eje del debate. Mientras Kalshi domina aproximadamente el 90% del mercado estadounidense según análisis de Bank of America, Polymarket mantiene una presencia global significativa pero con acceso restringido para usuarios estadounidenses.
El escrutinio político se intensifica
Los incidentes que han encendido las alarmas en el Capitolio son concretos y preocupantes para los legisladores:
- Un usuario de Polymarket ganó 400.000 dólares en enero al predecir correctamente la salida del presidente venezolano Nicolás Maduro.
- La aparición de apuestas vinculadas a una posible guerra con Irán generó nuevas preocupaciones sobre la seguridad nacional.
- Kalshi permitió temporalmente apuestas sobre si el líder supremo iraní Ali Khamenei dejaría el poder, justo antes de su fallecimiento.
El senador Jeff Merkley, demócrata por Oregón, ha sido particularmente vocal: “Al ofrecer apuestas sobre guerras, elecciones y acciones del gobierno de EE. UU., los mercados de predicción representan un peligro real para la democracia y son susceptibles de ser explotados por funcionarios con información privilegiada”.
La respuesta de la industria: cabildeo y contrataciones estratégicas
Frente al creciente escrutinio, ambas compañías han intensificado sus esfuerzos de influencia en Washington:
- Kalshi gastó 615.000 dólares en cabildeo durante 2025 y abrió una oficina en la capital en enero.
- La empresa contrató a John Bivona, exintegrante de la administración Biden, como su primer jefe de relaciones gubernamentales.
- En abril incorporó a Stephanie Cutter, exasesora principal de Barack Obama, como asesora de políticas.
- Polymarket destinó 360.000 dólares a actividades de lobby y comenzó a organizar eventos presenciales en Washington.
Sean Patrick Maloney, exrepresentante demócrata y actual líder de la Coalition for Prediction Markets, defiende la naturaleza regulada del sector estadounidense: “Estos mercados son derivados financieros y vienen con un conjunto integral de regulaciones y protecciones orientadas a preservar la integridad del mercado y la seguridad del consumidor”.
Esta coalición incluye a empresas como Kalshi, Crypto.com, Coinbase, Robinhood y Underdog, todas reguladas por la CFTC. Notablemente, Polymarket no forma parte de esta organización.
El dilema de la información privilegiada y las apuestas sensibles
Ambas plataformas han anunciado medidas para abordar las preocupaciones sobre el uso de información no pública:
- Kalshi suspendió y remitió a autoridades federales a un editor del influencer Mr. Beast, presuntamente implicado en uso de información privilegiada.
- En marzo, la compañía anunció salvaguardas voluntarias para prevenir actividades ilegales.
- El mismo día, Polymarket comunicó que endurecería sus propias reglas contra el uso de información privilegiada.
Olivia Chalos, subdirectora legal de Polymarket, sostiene que existe un malentendido sobre el anonimato en blockchain: “Estas redes permiten recolectar gran cantidad de datos sobre la actividad de una persona y, en muchos casos, identificar individuos”.
Sobre las apuestas relacionadas con conflictos, Chalos afirma que Polymarket considera que no debería haber mercados de predicción sobre la muerte, pero defiende que otra información vinculada con la guerra puede resultar valiosa: “Algunas personas han comunicado a la empresa que toman decisiones de vida o muerte observando estos mercados en tiempo real, por encima de lo que reportan los medios”.
El panorama legislativo: múltiples propuestas, pocas certezas
Desde enero se han presentado al menos ocho proyectos de ley sobre mercados de predicción en el Congreso. Las propuestas varían significativamente en su alcance:
- Algunos se centran específicamente en combatir el uso de información privilegiada.
- Otros, como la propuesta de los senadores Adam Schiff y John Curtis, prohibirían por completo los contratos de mercados de predicción sobre deportes.
- La representante Nikki Budzinski, junto al republicano Adrian Smith, presentó una iniciativa que valora la mayor transparencia de plataformas que no permiten usuarios anónimos.
Sin embargo, el senador Chris Murphy, demócrata por Connecticut, estima que las probabilidades de que cualquier legislación avance en este Congreso son “mínimas o nulas”. La división política complica el panorama: aunque algunos republicanos apoyan regular el sector, la discusión ha sido principalmente impulsada por demócratas.
El factor Trump: conexiones familiares que complican el debate
La situación se vuelve más compleja por los vínculos de la familia Trump con esta industria:
- La empresa mediática familiar anunció el año pasado su intención de lanzar su propio mercado de predicción, Truth Predict.
- Donald Trump Jr. es inversionista y asesor no remunerado de Polymarket, y también asesor remunerado de Kalshi.
- En marzo, la administración Trump envió un correo a todo el personal advirtiendo contra la realización de apuestas sobre la guerra con Irán en mercados de predicción.
El senador Murphy cuestiona esta conexión: “Donald Trump y su familia están profundamente integrados y ganando dinero con Kalshi y Polymarket. Esa conexión hace poco probable que el presidente permita a los republicanos respaldar una legislación que frene las ganancias del sector”.
Davis Ingle, portavoz del gobierno, negó cualquier conducta indebida por parte de funcionarios de la administración y recordó que el uso de información privilegiada ya es ilegal.
El futuro incierto de una industria en disputa
La batalla entre Kalshi y Polymarket trasciende una simple competencia comercial. Representa dos visiones diferentes sobre cómo deben operar los mercados de predicción y bajo qué marco regulatorio.
Mientras Kalshi apuesta por la integración completa dentro del sistema regulatorio estadounidense, Polymarket mantiene un modelo híbrido que le permite operar globalmente con mayor flexibilidad. Esta diferencia fundamental está en el centro del debate político.
El resultado de esta disputa tendrá implicaciones significativas:
- Definirá los límites de lo que puede ser objeto de contratos en mercados de predicción.
- Establecerá estándares para prevenir el uso de información privilegiada.
- Determinará si estas plataformas son vistas como herramientas financieras legítimas o como apuestas sobre asuntos demasiado sensibles.
Lo que está claro es que el futuro de los mercados de predicción en Estados Unidos no dependerá únicamente de la tecnología o la demanda del público. Dependerá, en gran medida, de quién logre convencer a Washington de que su modelo representa el equilibrio correcto entre innovación, protección al consumidor y seguridad nacional.
La guerra regulatoria apenas comienza, y su resultado moldeará una industria que se encuentra en la intersección entre las finanzas, la tecnología y la política.