La denuncia de Izquierda Unida: Un cierre sin papeles que justifiquen
El concejal de Izquierda Unida (IU) en Santander, Keruin Martínez, ha lanzado una acusación grave contra el Ayuntamiento. Denuncia que el cierre, con excepciones, al tráfico del arco de $SAN.MC (Banco Santander SA) para el proyecto Faro Santander se ha tomado "sin respaldo técnico acreditado".
Según su relato, tras una búsqueda exhaustiva en el expediente municipal y múltiples solicitudes formales, no ha encontrado "ningún informe técnico ni documentación que respalde el cierre". Este anuncio lo hizo la alcaldesa Gema Igual (PP) después de que IU alertara sobre modificaciones en el proyecto original ya aprobado.
La conclusión de la formación es contundente: para ellos, esta decisión de alterar el plan inicial "responde a criterios exclusivamente políticos y personales, al margen de cualquier necesidad técnica o jurídica".
El impacto real: Vecinos, comercios y movilidad en jaque
Más allá del debate político, IU subraya las consecuencias prácticas de esta medida. Aseguran que se ha adoptado "ignorando las numerosas quejas vecinales acumuladas" durante los años en que el paso ha estado cerrado, afectando a:
- Residentes de la zona.
- Comerciantes locales.
- Usuarios del transporte público.
Una de las mayores preocupaciones es el efecto dominó en la movilidad del Ensanche. La alarma creció cuando el propio concejal de Movilidad admitió en el pleno que no está previsto recuperar la línea original del autobús TUS 5c2 hacia el Alto Miranda y el Sardinero.
El cierre, según IU, genera un problema en cadena:
- Afecta a residentes con garajes en la zona.
- Dificulta el abastecimiento del comercio local.
- Satura la circulación en un área ya de por sí tensionada.
Keruin Martínez ha sido claro en su crítica: "No se puede improvisar con decisiones de este calado, ni pretender reordenar un vial clave por una callejuela que, además, conecta con la entrada a un parking público. El caos está garantizado".
La seguridad, en el centro del debate: Testimonios y un accidente grave
La polémica no es solo sobre tráfico, sino sobre seguridad vial. En las últimas semanas, el concejal ha recibido "numerosos testimonios de vecinos, algunos de los cuales ya han sufrido accidentes en este trazado".
Entre estos casos, destaca uno especialmente grave: un vecino que sufrió la amputación de un pie tras un accidente en moto en el paseo Pereda, concretamente en el acceso provisional al parking. Este suceso pone una luz roja sobre los riesgos que puede generar la desviación del tráfico y los accesos alternativos creados.
La respuesta ciudadana: Una campaña de firmas que gana fuerza
Ante esta situación, Izquierda Unida no se ha quedado solo en las declaraciones. Mantienen activa una campaña de recogida de firmas para exigir la reapertura del arco en las condiciones previstas inicialmente. Su propuesta prioriza:
- Transporte público.
- Vehículos de residentes.
- Vehículos sanitarios no urgentes.
La iniciativa ya ha superado las 2.600 firmas, y en los próximos días planean intensificar la recogida con actos presenciales en distintos puntos de Santander.
Para Martínez, el meollo del asunto trasciende la ideología: "Esto no es una cuestión ideológica, sino de responsabilidad institucional, sentido común y respeto a la ciudadanía. Cuando no hay informes, no hay planificación y existe un rechazo creciente, lo responsable es rectificar".
Reflexión final: ¿Qué pesa más, el proyecto urbano o la vida diaria de los santanderinos?
Este conflicto alrededor del arco de $SAN.MC (Banco Santander SA) y el proyecto Faro Santander plantea preguntas fundamentales sobre la gestión urbana.
- ¿Cómo se equilibra la ejecución de un proyecto emblemático (Faro Santander) con las necesidades cotidianas de movilidad y seguridad?
- ¿Qué peso deben tener los informes técnicos frente a las decisiones políticas en la modificación del espacio público?
- ¿Hasta qué punto la voz de los vecinos y comerciantes afectados es escuchada en la planificación?
La falta de un informe técnico que justifique el cierre, según la denuncia, debilita la posición del Ayuntamiento y alimenta la desconfianza ciudadana. Al mismo tiempo, el accidente grave reportado añade una capa de urgencia y seriedad al problema de seguridad vial.
Mientras la campaña de firmas crece, el debate está servido. Es un pulso entre una visión de ciudad que puede estar representada por el proyecto Faro y la realidad tangible del día a día en los barrios del Ensanche. La rectificación que pide IU, o la defensa del proyecto por parte del gobierno municipal, marcarán el próximo capítulo de esta polémica urbana.
La ciudadanía, atenta a una decisión que afecta directamente a su forma de moverse y vivir en Santander.