Prosus NV, el gigante tecnológico neerlandés controlado por la sudafricana Naspers, ha solicitado formalmente a la Comisión Europea que elimine la condición que le obliga a desprenderse de su participación en Delivery Hero SE. Esta medida forma parte de las condiciones impuestas por Bruselas para aprobar la adquisición de iFood, la plataforma de reparto de alimentos con sede en Brasil. Según personas familiarizadas con el asunto, la empresa argumenta que la venta forzosa ya no es necesaria para garantizar la competencia en el mercado.
La petición de Prosus se produce en un contexto de creciente escrutinio regulatorio sobre las grandes tecnológicas y las fusiones en el sector de reparto de comida a domicilio. La Comisión Europea había exigido originalmente que Prosus vendiera su participación en Delivery Hero como condición para aprobar la compra de iFood, con el objetivo de evitar una concentración excesiva en el mercado latinoamericano. Sin embargo, Prosus sostiene que las condiciones del mercado han cambiado desde que se impuso esa obligación, y que mantener su inversión en Delivery Hero no perjudica la competencia.
La empresa neerlandesa controla actualmente alrededor del 28% de Delivery Hero, una participación valorada en varios miles de millones de euros. La venta forzosa habría implicado desprenderse de una posición estratégica en uno de los mayores agregadores de pedidos de comida del mundo, con presencia en más de 70 países. Prosus argumenta que la decisión de Bruselas se basó en proyecciones que no se han materializado, y que el mercado de reparto de alimentos ha evolucionado significativamente desde 2022.
El caso se remonta a 2022, cuando la Comisión Europea aprobó la adquisición de iFood por parte de Prosus, pero impuso condiciones estrictas para evitar que la empresa controlara simultáneamente dos de las plataformas de reparto más grandes de América Latina. En ese momento, los reguladores temían que la operación redujera la competencia y aumentara los precios para los consumidores y los restaurantes. Como resultado, Prosus se comprometió a vender su participación en Delivery Hero en un plazo determinado.
Sin embargo, desde entonces, el panorama competitivo ha cambiado. Nuevos actores han entrado en el mercado latinoamericano, como Rappi y Uber Eats, y las dinámicas de consumo han evolucionado tras la pandemia. Prosus sostiene que iFood ya no tiene una posición dominante en la región, y que mantener su inversión en Delivery Hero no afecta negativamente a la competencia. Además, la empresa destaca que Delivery Hero opera principalmente en Europa, Asia y Oriente Medio, con una presencia limitada en América Latina.
La petición de Prosus también se basa en el impacto financiero que tendría la venta forzosa. En un momento de incertidumbre económica global y volatilidad en los mercados de valores, desprenderse de una participación tan grande en Delivery Hero podría generar pérdidas significativas para la empresa y sus accionistas. Además, la venta podría afectar negativamente a la cotización de las acciones de Delivery Hero, que ya han experimentado una caída considerable en los últimos meses.
La Comisión Europea aún no ha tomado una decisión sobre la solicitud de Prosus. Los reguladores están evaluando si las condiciones del mercado han cambiado lo suficiente como para justificar la eliminación de la obligación de venta. En caso de que Bruselas acceda a la petición, Prosus podría mantener su participación en Delivery Hero sin restricciones, lo que le permitiría seguir beneficiándose de la expansión global de la empresa alemana.
Por otro lado, si la Comisión Europea rechaza la solicitud, Prosus se vería obligada a vender su participación en un mercado desfavorable. Esto podría tener implicaciones importantes para la estrategia de inversión de la empresa, que ha estado buscando diversificar su cartera más allá de su participación en Tencent. Prosus ha estado invirtiendo activamente en empresas de tecnología en todo el mundo, y mantener su posición en Delivery Hero es clave para sus planes de crecimiento a largo plazo.
El caso también pone de relieve las tensiones entre las empresas tecnológicas y los reguladores en Europa. Mientras que las compañías argumentan que las condiciones impuestas por Bruselas son demasiado estrictas y no reflejan la realidad del mercado, los reguladores defienden que son necesarias para proteger la competencia y los intereses de los consumidores. La decisión final sobre la petición de Prosus podría sentar un precedente importante para futuras fusiones y adquisiciones en el sector.
En resumen, Prosus está presionando a la Comisión Europea para que elimine la obligación de vender su participación en Delivery Hero, argumentando que las condiciones del mercado han cambiado y que la medida ya no es necesaria. La decisión de Bruselas será crucial no solo para el futuro de ambas empresas, sino también para el equilibrio competitivo en el mercado de reparto de alimentos a nivel global. Mientras tanto, los inversores y analistas siguen de cerca la evolución de este caso, que podría tener repercusiones significativas en el sector tecnológico europeo y latinoamericano.
La solicitud de Prosus también refleja una tendencia más amplia en la que las grandes empresas tecnológicas buscan flexibilizar las condiciones impuestas por los reguladores en fusiones anteriores. A medida que los mercados evolucionan y surgen nuevos competidores, las empresas argumentan que las restricciones iniciales ya no son relevantes. Sin embargo, los reguladores deben equilibrar estas peticiones con la necesidad de mantener un entorno competitivo justo y evitar prácticas anticompetitivas.
En el caso de Prosus y Delivery Hero, la decisión final de la Comisión Europea podría llegar en los próximos meses. Mientras tanto, ambas empresas continúan operando con normalidad, a la espera de que se resuelva esta cuestión clave para sus estrategias de inversión y expansión. El resultado de este caso podría influir en futuras decisiones regulatorias en Europa y en otras regiones del mundo, especialmente en un sector tan dinámico como el de la entrega de alimentos a domicilio.
Por último, es importante destacar que la petición de Prosus no solo afecta a la empresa y a Delivery Hero, sino también a los inversores que poseen acciones de ambas compañías. Si la Comisión Europea acepta la solicitud, las acciones de Delivery Hero podrían experimentar un repunte, ya que se eliminaría la incertidumbre sobre una posible venta masiva. Por el contrario, si Bruselas mantiene la obligación, las acciones podrían seguir bajo presión. En cualquier caso, el mercado estará atento a la decisión final, que marcará un hito en la relación entre las grandes tecnológicas y los reguladores europeos.